4 de julio de 2011

 
Bendito el lugar y el motivo de estar ahi
bendita la coincidencia.
Bendito el reloj que nos puso puntual ahi. 
Bendita sea tu presencia.
Bendito Dios por encontrarnos en el camino
y de quitarme esta soledad de mi destino.
Benditos ojos que me esquivaban,
simulaban desden que me ignoraba
y de repente sostienes la mirada.
Bendito Dios por encontrarnos
en el camino 
y de quitarme esta soledad de mi destino.